| qué torpe manía es esa de sentarse a esperar a que algo suceda. nada sucede en realidad sino uno mismo. nada está pasando afuera. recuperado el buen humor, saneado el dolor de huesos, recargados los pulmones, parece que detrás de esa puerta un hermoso día se multiplicase. y tal vez eso no esté sucediendo. como tampoco antes sucedían los dolores más que en sangrientas batallas internas. no son nuestros cuerpos una cosa hecha para la guerra, pero es a todas luces evidente que tampoco soportan demasiada paz y cuando les da por cambiar de tercio operan implacables, con volantazo feroz, que da con un nuevo camino, ripio o pavimento, tanto da, o se tragan un árbol, un peatón, una torre. del mismo modo, escribir es antinatural. para escribir hay que suspender las funciones vitales. por eso, en pleno trance, la semana pasada, después de un par de días sin medio renglón, escupí un par de páginas de esas que merecen la pena. debía cambiar el aire y no lo sabía, cómo hacerlo, cómo poder planteármelo sino de con el dolor de un artrósico en todos los dedos de mi mano útil. al cuerno escribir, pedazo de cabrón, lo mejor es salir a la primavera y si no hay tal primavera inventarse una. una barra de chocolate, un vaso de vino y un libro. dejar de escribir es una cosa maravillosa. lo suscribo con furia. a punto de dejar de hacerlo. y para siempre. |
Comments on "cambio de tercio"
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Reina said ... (7/11/05 12:44) :
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Fabiana said ... (7/11/05 15:42) :
post a commentno te creo!!!. Y en todo caso, que ni se te ocurra.
d
Quiero creer que esta es una licencia literaria y que te estas haciendo el "piojoso pa que te rasquen". Como dice Daniela, ni se te ocurra, estamos?